Entre tu y yo hay una brecha, un precipio, de tal manera que aunque seamos capaces de comunicarnos somos incapaces de saber si estamos hablando de la misma cosa, si compartimos las mismas impresiones, o si vemos lo mismo.
Es muy obvio en el problema de las razas. Cuando uno crece rodeado de personas de una determinada raza, se le facilita ver diferencias entre dos especimenes similares. Si yo veo una pelicula de japoneses, en que hayan 5 mujeres de caracteristicas parecidas (edad, contextura, color de cabello, altura) me veré obligado a elegir entre dos opciones:
1. ASumo que todas son la misma, y que la película es una especie de viaje psicotropico.
o
2. Busco otra manera de diferenciarlas, la voz, cicatrices, color de los vestidos, etc.
Pongo el ejemplo de las mujeres japonesas porque me ha ocurrido. Y sé que a una persona en Japón podría ocurrirle algo similar al ver nuestras novelas.
Vemos sólo lo que estamos acostumbrados a ver, y tú y yo estamos acostumbrados a ver cosas distintas. Esa brecha es insalvable, nunca podremos cruzarla y eso me asusta. Porque escribo para que tu me leas, no para escuchar mi propia voz, y sin embargo no sé si serás capaz de escuchar mis palabras o si yo seré capaz de entender tus respuestas.
miércoles, 7 de enero de 2015
martes, 6 de enero de 2015
6. Dudas
Hace años leí "El club Dumas", una inquietante novela de intriga, lectura y religión escrita por Arturo Perez Reverte. Y la amé, pero creo que lo que más me gustó es una cita que aparece al inicio, que es de "Scaramouche", una novela de Rafael Sabatini. La cita en cuestión es:
"Nació con el don de la risa y con la única intuición de que el mundo estaba loco. Ese era todo su patrimonio"
Siempre quise pensar que era lo mio. Tengo la capacidad de reirme a menudo porque desarrollé el sentido del humor a una edad temprana como un mecanismo de defensa, siempre he creido que el mundo está loco porque supone que el loco soy yo. Y tengo esa rara cualidad que llaman amor fati, y es el ser capaz de aceptar mi destino sin resentirme por él.
Pero la risa no es mi don. La duda lo es. Cuando la gente me enseñó sobre Descartes pensé que sería lindo eso de estar seguro de que uno existe. Yo no creo en nada, de todo dudo. No creo en los compromisos de la gente, ni en sus buenas intenciones, no creo en mis buenas intenciones. De hecho, creo que tengo problemas mentales o algo, porque no puede ser normal dudar de algo.
No pienso que sea especial por mis dudas, asumo que todos las tenemos. Que todos vemos subtextos en todas partes y que simplemente no los mencionamos por educación.
"Nació con el don de la risa y con la única intuición de que el mundo estaba loco. Ese era todo su patrimonio"
Siempre quise pensar que era lo mio. Tengo la capacidad de reirme a menudo porque desarrollé el sentido del humor a una edad temprana como un mecanismo de defensa, siempre he creido que el mundo está loco porque supone que el loco soy yo. Y tengo esa rara cualidad que llaman amor fati, y es el ser capaz de aceptar mi destino sin resentirme por él.
Pero la risa no es mi don. La duda lo es. Cuando la gente me enseñó sobre Descartes pensé que sería lindo eso de estar seguro de que uno existe. Yo no creo en nada, de todo dudo. No creo en los compromisos de la gente, ni en sus buenas intenciones, no creo en mis buenas intenciones. De hecho, creo que tengo problemas mentales o algo, porque no puede ser normal dudar de algo.
No pienso que sea especial por mis dudas, asumo que todos las tenemos. Que todos vemos subtextos en todas partes y que simplemente no los mencionamos por educación.
lunes, 5 de enero de 2015
5. 2015
Hace años que no hago propositos de año nuevo, tengo una lista de cosas que pienso serían una buena idea poner en práctica, cosas como hacer listas, entrar al gimnasio, conseguir un trabajo, escribir este blog, invitar a alguien a almozar, reconectar con gente.
El 2015 es un año que me asusta. Creo que en los últimos meses de 2014 dejé unas bases sentadas para asegurarme de que 2015 empezara bien, pero el tiempo se mueve lentamente cuando se está esperando y actualmente no puedo hacer nada más. Me preocupa que los planes no den fruto como se esperaba, me preocupa no dar la talla para lo que quiero, me preocupa el rechazo de una invitación que haré pronto, me preocupa estar en este mismo lugar dentro de seis meses. Me preocupa fracasar.
No me asusta el fracaso en sí, tengo una larga experiencia en eso de decepcionarme a mí mismo y en ver como mis planes se caen al piso; quizás no está bien que yo lo diga, pero he fracasado suficientes veces para haberle perdido el miedo. Lo me que asusta es lo que viene despues del fracaso, el lidiar con la decepción, el encontrar nuevos rumbos, el construir nuevos sueños y planes, el volver a lanzarse al vacío con la esperanza de que esta vez mis alas sí me sostengan y pueda despegar.
Cuando tenía 9 años me puse a pensar en el futuro. Dibujé una escalera en la que cada escalon era un año académico. Despues de 11, venía un ultimo escalón particularmente largo que decía Universidad. Y luego anoté con letras grandes: VIDA.
Quizás parezca tonto pero siento que mi vida se quedó en pausa. Que tengo hacer meritos para volver a estar vivo, o para empezar a estarlo. Cada nuevo fracaso me obliga a postergar un poco más la vida, y me desespera escuchar constantemente esa voz que me dice: ¿Cuándo comenzamos a vivir?
El 2015 es un año que me asusta. Creo que en los últimos meses de 2014 dejé unas bases sentadas para asegurarme de que 2015 empezara bien, pero el tiempo se mueve lentamente cuando se está esperando y actualmente no puedo hacer nada más. Me preocupa que los planes no den fruto como se esperaba, me preocupa no dar la talla para lo que quiero, me preocupa el rechazo de una invitación que haré pronto, me preocupa estar en este mismo lugar dentro de seis meses. Me preocupa fracasar.
No me asusta el fracaso en sí, tengo una larga experiencia en eso de decepcionarme a mí mismo y en ver como mis planes se caen al piso; quizás no está bien que yo lo diga, pero he fracasado suficientes veces para haberle perdido el miedo. Lo me que asusta es lo que viene despues del fracaso, el lidiar con la decepción, el encontrar nuevos rumbos, el construir nuevos sueños y planes, el volver a lanzarse al vacío con la esperanza de que esta vez mis alas sí me sostengan y pueda despegar.
Cuando tenía 9 años me puse a pensar en el futuro. Dibujé una escalera en la que cada escalon era un año académico. Despues de 11, venía un ultimo escalón particularmente largo que decía Universidad. Y luego anoté con letras grandes: VIDA.
Quizás parezca tonto pero siento que mi vida se quedó en pausa. Que tengo hacer meritos para volver a estar vivo, o para empezar a estarlo. Cada nuevo fracaso me obliga a postergar un poco más la vida, y me desespera escuchar constantemente esa voz que me dice: ¿Cuándo comenzamos a vivir?
domingo, 4 de enero de 2015
4. Compañia
Mi familia es bastante unida entre sí, con mi excepción. Yo los quiero y ellos me quieren, pero cuando estoy con ellos nunca termino de sentirme cómodo. No es que tengamos costumbre extremadamente distintas, ni que nuestras creencias difieran profundamente, ni que yo sea una persona extremadamente antípatica. El problema es sencillamente que no tengo nada de que hablar con ellos.
Cuando nos reunimos se arman los mismos grupos de siempre, en general yo roto entre ellos, sobre todo escuchando. De vez en cuando digo algo, casi nunca recibo respuesta, y luego me voy a otra parte. Al final de la noche ( o la tarde) suelo terminar en algún rincón solo pensando en todo lo que quiero que pase en el futuro, y a veces reflexionando sobre cómo se sentiría no estar solo.
Desde que empecé a estudiar en Bogotá, hace unos 10 años, siempre tuve esta fantasia de llevar a alguien a mi casa, una novia o algo así, alguien a quien hablarle de mi familia como le hablaría de la humanidad a un extraterrestre. Alguien con quien compartir esas reuniones y esos rincones. Alguien que le dijera cosas buenas a mí a mis padres, tios y primos. Alguien que me diera credibilidad. Me gustaría, lo digo en serio, alguien para eso.
No me malentiendas, no me desespera mi soledad y no pretendo que otra persona me dé valor. Lo que quiero es algo de reconocimiento social, una prueba de que si estoy solo durante sus reuniones no es porque no quiera estar con ellos sino porque solo estoy bien.
Cuando nos reunimos se arman los mismos grupos de siempre, en general yo roto entre ellos, sobre todo escuchando. De vez en cuando digo algo, casi nunca recibo respuesta, y luego me voy a otra parte. Al final de la noche ( o la tarde) suelo terminar en algún rincón solo pensando en todo lo que quiero que pase en el futuro, y a veces reflexionando sobre cómo se sentiría no estar solo.
Desde que empecé a estudiar en Bogotá, hace unos 10 años, siempre tuve esta fantasia de llevar a alguien a mi casa, una novia o algo así, alguien a quien hablarle de mi familia como le hablaría de la humanidad a un extraterrestre. Alguien con quien compartir esas reuniones y esos rincones. Alguien que le dijera cosas buenas a mí a mis padres, tios y primos. Alguien que me diera credibilidad. Me gustaría, lo digo en serio, alguien para eso.
No me malentiendas, no me desespera mi soledad y no pretendo que otra persona me dé valor. Lo que quiero es algo de reconocimiento social, una prueba de que si estoy solo durante sus reuniones no es porque no quiera estar con ellos sino porque solo estoy bien.
sábado, 3 de enero de 2015
3. Mi doble
Es curioso que una de las películas que todos me recomendaban durante 2014 haya sido Enemy, que está basada en "El hombre duplicado" de José Saramago, y consiste en la historia de un hombre que descubre a una persona idéntica a él y que trabaja como extra en diversas películas. Es curioso porque yo tambien creo tener un doble.
Las primeras noticias que tuve de él me llegaron por boca de un amigo que para estas fechas ( navidad) siempre se iba para medellín. En esa ciudad la condición economica de su familia no era la mejor, por eso cuando me dijo que me había visto por el barrio dije algo como: -pues estuve trabajando de sicario en las fiestas- o algo por el estilo. Pensé: Listo, tengo un doble pero está en medellín, y todos tenemos un doble en algún lado.
Cuando me fuí a estudiar a Bogotá, me llegaron más noticias de él. Seguían viendolo en medellín, pero hizo un par de apariciones en Bogotá. Decían que me habían visto en Maloka o que se habían topado conmigo y no les había saludado. Yo siempre les decía que tenía un doble, pero nunca me creían, para ellos era todo un chiste y para mí era algo normal, algo que le ocurría a todo el mundo.
Desde que regresé a Cartagena en 2009, no había pensado mucho en el doble. Cada vez que alguien viajaba a Medellín, les decía que si lo veían lo saludaran.El año pasado volvió a aparecer, y lo que es peor, cerca de mi casa. Una buena amiga jura que me vió cenando en Getsemaní el 25 de diciembre, pero yo ese día estaba en Turbaco, pasé alla la noche.
Mis teorias sobre mi doble son las siguientes:
1-Soy yo dormido o en trance, de tal manera que hago cosas sin saberlo y luego creo recuerdos para explicar mis lagunas.
2- Es una proyección de mí mismo, un tipo de bilocación profana que se produce cuando tengo muchas ganas de hacer algo pero decido no hacerlo.
3- Es un gemelo malvado que quiere arruinarme la vida. El problema de esta teoría es que para ahora ya debería haber sido capaz de ver el patrón de sus ataques.
4- Es mi hermano perdido y el destino quiere que nos encontremos para que por fin tengamos alguien decente con quien jugar en equipo.
Las primeras noticias que tuve de él me llegaron por boca de un amigo que para estas fechas ( navidad) siempre se iba para medellín. En esa ciudad la condición economica de su familia no era la mejor, por eso cuando me dijo que me había visto por el barrio dije algo como: -pues estuve trabajando de sicario en las fiestas- o algo por el estilo. Pensé: Listo, tengo un doble pero está en medellín, y todos tenemos un doble en algún lado.
Cuando me fuí a estudiar a Bogotá, me llegaron más noticias de él. Seguían viendolo en medellín, pero hizo un par de apariciones en Bogotá. Decían que me habían visto en Maloka o que se habían topado conmigo y no les había saludado. Yo siempre les decía que tenía un doble, pero nunca me creían, para ellos era todo un chiste y para mí era algo normal, algo que le ocurría a todo el mundo.
Desde que regresé a Cartagena en 2009, no había pensado mucho en el doble. Cada vez que alguien viajaba a Medellín, les decía que si lo veían lo saludaran.El año pasado volvió a aparecer, y lo que es peor, cerca de mi casa. Una buena amiga jura que me vió cenando en Getsemaní el 25 de diciembre, pero yo ese día estaba en Turbaco, pasé alla la noche.
Mis teorias sobre mi doble son las siguientes:
1-Soy yo dormido o en trance, de tal manera que hago cosas sin saberlo y luego creo recuerdos para explicar mis lagunas.
2- Es una proyección de mí mismo, un tipo de bilocación profana que se produce cuando tengo muchas ganas de hacer algo pero decido no hacerlo.
3- Es un gemelo malvado que quiere arruinarme la vida. El problema de esta teoría es que para ahora ya debería haber sido capaz de ver el patrón de sus ataques.
4- Es mi hermano perdido y el destino quiere que nos encontremos para que por fin tengamos alguien decente con quien jugar en equipo.
viernes, 2 de enero de 2015
2. Bienvenidas y regresos
Hay una historia que he intentado escribir durante años, consiste en el regreso de un hombre a su casa en medio de la noche. Él había partido unos años antes y teme encontrarse con su familia porque sabe que no le van a recibir con cariño sino con reclamos. Aún así, regresa a su casa, quiere verlos, saber que están bien, no está seguro de que le permitan quedarse. Sin embargo, cuando es descubierto, le piden que no se vaya más, que lo extrañaron, que lo quieren. Probablemente sea una historia tonta, pero es muy cercana a mi corazón.
La historia se me ocurrió porque un día volví a un lugar que había sido como mi casa. Me había ido unos 4 años antes sin despedirme ni contarles a donde me iba. Sólo desaparecí, y nunca volví a contactarlos, pero, cuando me encontré con las mujeres que regentaban el lugar, me abrazaron, me besaron y fue como si nunca hubiera pasado el tiempo, como si siempre hubiese permanecido a su lado.
Ayer me pasó algo similar. Hace un año me separé de una amiga, pero ayer me dió por visitarla. No le avisé nada, sólo llegué a su casa, pregunté por ella y la abracé cuando salió. De nuevo, esperaba comentarios mordaces, quizás algunos reclamos, pero las cosas no ocurrieron así. Todo fue cariño.
Creo que soy una persona con mucha suerte, cuando regreso siempre obtengo cariño. También cuando la gente regresa solo obtiene de mi cariño. Soy demasiado infantil para mantenerme molesto con la gente y demasiado terco para dejar de quererla. Sólo digo que ahora que está iniciando un nuevo año, espero que en mi futuro aún hayan muchos regresos y bienvenidas cariñosas.
La historia se me ocurrió porque un día volví a un lugar que había sido como mi casa. Me había ido unos 4 años antes sin despedirme ni contarles a donde me iba. Sólo desaparecí, y nunca volví a contactarlos, pero, cuando me encontré con las mujeres que regentaban el lugar, me abrazaron, me besaron y fue como si nunca hubiera pasado el tiempo, como si siempre hubiese permanecido a su lado.
Ayer me pasó algo similar. Hace un año me separé de una amiga, pero ayer me dió por visitarla. No le avisé nada, sólo llegué a su casa, pregunté por ella y la abracé cuando salió. De nuevo, esperaba comentarios mordaces, quizás algunos reclamos, pero las cosas no ocurrieron así. Todo fue cariño.
Creo que soy una persona con mucha suerte, cuando regreso siempre obtengo cariño. También cuando la gente regresa solo obtiene de mi cariño. Soy demasiado infantil para mantenerme molesto con la gente y demasiado terco para dejar de quererla. Sólo digo que ahora que está iniciando un nuevo año, espero que en mi futuro aún hayan muchos regresos y bienvenidas cariñosas.
jueves, 1 de enero de 2015
1. Invulnerabilidad e Incomodidad
Cuando tenia 7 años mis padres se separaron por un mes, más o menos.
Cuando tenía ocho, me enviaron a pasar un mes con familiares en otra
ciudad mientras resolvian cosas. Cuando tenía nueve se volvieron a
separar, y en esta ocasión les tomó un par de años volver a estar
juntos. Desde entonces, creo, no han vuelto a separarse pero han tenido
problemas por terceros en discordia. El problema ha sido siempre el
mismo, infidelidad, y no sé en que momento decidí que era su problema y
no el mio. Es su problema si mi papá no puede cambiar y mi mamá es
incapaz de dejarlo. Es su problema si mi papá es un poco dominante y mi
mamá tiende a ser pasiva. Es su problema.
Hoy ocurrió algo de lo que no creo que sea necesario hablar, una confusión pendeja entre números, una serie de mensajes estremecedores y una especie de conmoción familiar que mi madre manejó con mucha calma, aplomo e historias creibles. Pienso que no le creo a ella, y pienso que no fue una confusión; pero sobre todo pienso que me he vuelto inmune a esas cosas. Pasó lo que pasó y cuando tuve que reaccionar pensé que no tenía nada que decir ni sentir.
No, no me molesta si mis padres se separan o se divorcian. Yo tengo mi vida propia y no voy a sufrir una crisis emocional si lo hacen. Lo qué sí me preocupa es mi comodidad, puede que sea invulnerable a sus problemas, pero me incomodan. Si se separaran tendría que visitarlos a ambos, llamarlos a ambos, lidiar con ambos por separado. Incluso si no lo hacen, sus problemas tornan el ambiente de la casa tenso y quizás deba partir antes de lo planeado.
En todo caso, así empieza este año, con conmoción familiar y regreso al blog que me hizo más feliz durante el 2014.
Hoy ocurrió algo de lo que no creo que sea necesario hablar, una confusión pendeja entre números, una serie de mensajes estremecedores y una especie de conmoción familiar que mi madre manejó con mucha calma, aplomo e historias creibles. Pienso que no le creo a ella, y pienso que no fue una confusión; pero sobre todo pienso que me he vuelto inmune a esas cosas. Pasó lo que pasó y cuando tuve que reaccionar pensé que no tenía nada que decir ni sentir.
No, no me molesta si mis padres se separan o se divorcian. Yo tengo mi vida propia y no voy a sufrir una crisis emocional si lo hacen. Lo qué sí me preocupa es mi comodidad, puede que sea invulnerable a sus problemas, pero me incomodan. Si se separaran tendría que visitarlos a ambos, llamarlos a ambos, lidiar con ambos por separado. Incluso si no lo hacen, sus problemas tornan el ambiente de la casa tenso y quizás deba partir antes de lo planeado.
En todo caso, así empieza este año, con conmoción familiar y regreso al blog que me hizo más feliz durante el 2014.
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